Rodeada de extraordinarios edificios monumentales, la Plaza Mayor de Almazán se configura como un claro ejemplo de «Plaza Española» . Su ubicación en la cima de una torre de vigilancia y el borde de un meandro del río Duero, la convierte en un espacio público con un gran valor paisajístico, compartiendo protagonismo con el Muro Nieto, el Palacio de Hurtado de Mendoza (s.XV) y la Iglesia de San Miguel (Nieto).
