El palacio de los Hurtados de Mendoza en Almazán construido en el siglo XV de estilo renacentista se alza en dos plantas: En la planta inferior se abren seis ventanas que se corresponden con otros tantos balcones de la planta principal. En la planta superior destaca la galería de estilo gótico-isabelino. El exterior presenta dos fachadas renacentistas, cada cual más esplendorosa. Una de estas fachadas cierra uno de los lados de la Plaza Mayor, formando ángulo con la Iglesia de San Miguel. Otros elementos destacables son el escudo de los Mendoza y el patio interior.
